¿Has oído hablar de la “depresión postvacacional“? Todos hemos experimentado alguna vez una sensación de tristeza, apatía, falta de energía o motivación al incorporarnos a nuestro trabajo o rutina diaria tras acabar el periodo de vacaciones.

Se calcula que afectará entre al 45% y 65% de los trabajadores durante los meses de septiembre y octubre. Los más perjudicados serán los menores de 40 años, aunque no existen diferencias notables entre hombres y mujeres.

Las vacaciones se han acabado para la gran mayoría pero debemos seguir con nuestros quehaceres diarios y existen distintas “fórmulas” para llevarlo lo mejor posible. A continuación te contamos algunas de ellas:

  • DUERME LO SUFICIENTE.

La primera es dormir adecuadamente y las horas suficiente. Levántate 10 minutos antes para evitar las prisas y el estrés. Establece tus rutinas y trata de volver a los buenos hábitos unos días antes, de forma gradual. Intenta mantener los horarios y, si es necesario, programa recordatorios en el móvil.

  • VER EL LADO POSITIVO.

Si se interpreta de forma positiva el fin de las vacaciones, resultará más sencilla. Esto es posible si se evita pensar que el trabajo es una carga y se enfoca desde otra perspectiva. Es algo que tenemos que afrontar si o si, ¿por qué no hacerlo de forma positiva?

  • MANTENTE OCUPADO.

Concentrarse en las tareas cotidianas puede ayudar a no pensar en lo mal que sienta volver a la rutina del día a día, puede que parezca una contradicción pero es como con las agujetas: para quitarlas hay que hacer lo mismo día tras día.

  • NO CARGARSE DE TRABAJO EL PRIMER DIA.

En línea con el truco anterior, para hacer más llevadera la vuelta al trabajo es mejor hacerlo de forma paulatina, poco a poco, ya que así el cambio será más agradable.

  • INCORPORAR EL EJERCICIO Y LA RELAJACIÓN.

Para finalizar, el ejercicio y la relajación van muy de la mano. El ejercicio nos ayuda a liberar las tensiones acumuladas a lo largo del día. Lo importante es que elijas algo que te guste, donde te lo pases bien y te haga desconectar de los quehaceres del día.

La relajación nos puede ayudar muy positivamente en el ámbito emocional. A veces los pensamientos nos juegan malas pasadas y no hacen más que intensificar lo negativo. Terminar la jornada habiendo liberado tensiones y con unos minutos relajantes te ayudarán a conciliar mejor el sueño y descansar lo suficiente para prepararte para el siguiente día.

Existen numerosas técnicas de relajación: inspirar y espirar, un rato escuchando nuestra música favorita, charlar sobre cualquier tema con alguien que apreciemos y todo esto combinado con las técnicas propias de la aromaterapia.

¿Sabías que aromas como la Lavanda pueden ayudarte a descargar tensiones?

Nos ayuda a aliviar varios tipos de dolor, desde un dolor de cabeza hasta condiciones crónicas como las migrañas y la lumbalgia. Además actúa como un suave relajante para tratar ansiedad, estrés y depresión.

Puedes consumir la lavanda directamente en una infusión de flores, poniendo unas gotitas de aceite esencial en un humidificador o impregnando la casa con su suave olor.

 

En Galana Candle queremos contribuir a aliviar esta “depresión” con nuestra vela de Lavanda. Nosotros ya lo hemos probado y te aseguramos que funciona… Tú eliges!

Septiembre es el mes en el que empezar tareas nuevas…. ¡Vamos a cumplirlas!